A Dios lo que es de Dios (Mateo 22, 15-21)


La trampa que tienden a Jesús está bien pensada: «¿Es lícito pagar tributos al César o no?» Si responde que no, lo podrán acusar de rebelión contra Roma. Si dice si, quedará desacreditado ante aquellas gentes que viven en la miseria exprimidos debido a los impuestos.

Jesús les pide que le enseñen «la moneda del impuesto». Él no la tiene, vive sin tierras ni trabajo fijo; no tiene problemas con los recaudadores. Después les pregunta por la imagen que aparece en aquel denario de plata. Representa al emperador Tiberio.

El gesto de Jesús es ya clarificador. Los que utilizan aquella moneda viven esclavos del sistema imperial; la moneda acuñada con símbolos políticos y religiosos, está reconociendo la soberanía del emperador. No es así Jesús que vive de manera pobre pero libre, dedicado a los más pobres del imperio.

Jesús añade entonces recordando los derechos de Dios: «Pagadle al César lo que es del César, pero dad a Dios lo que es de Dios». La moneda lleva la imagen del emperador, pero el ser humano, es «imagen de Dios». Por eso, nunca ha de ser sometido a ningún emperador. Jesús lo había dicho muchas veces: los pobres son de Dios, los pequeños son sus hijos predilectos, el reino de Dios les pertenece, nadie ha de abusar de ellos.
Jesús no está diciendo que una mitad de la vida, la material y económica, pertenece a la esfera del César, y la otra mitad, la espiritual y religiosa, a la esfera de Dios. Su mensaje es otro: si entramos en el reino, no hemos de consentir que ningún César sacrifique lo que sólo le pertenece a Dios: las personas.

La crisis


Varias actividades parroquiales.

Hemos tenido reunión todas las catequistas de niños. El motivo ha sido comenzar a programar el curso: para informar de los acuerdos del Consejo de Pastoral, para empezar a preparar la Asamblea Parroquial que será el día 24 de octubre, y para empezar a poner en marcha las reuniones con los chavales.
También hemos comenzado el curso los padres y madres de los niños de 3º EP, con una reunión para dialogar sobre lo que significa la preparación a la Primera Comunión. Hemos quedado en comenzar con los niños el día 7 de noviembre, viernes a las 5,30h. en la Iglesia de San Gregorio. Entonces haremos los grupos. Pero antes es necesario que haya madres o padres, que se ofrezcan voluntarios para hacerse cargo de los grupos de niños, con los que desarrollamos la catequesis.
Ha comenzado el curso también el grupo de Pastoral de la Salud: empezaremos preparando la Asamblea Parroquial, después asistiremos a la presentación del curso y actividades diocesanas en Trujillo, con la participación de 7 u 8 personas del grupo. Será el día 21 de octubre, martes. También empezaremos a distribuir la Comunión a los enfermos en sus casas a partir del día 19 de octubre, domingo.
El grupo de Cáritas ha iniciado también sus reuniones ordinarias; durante el verano el equipo mantiene una actividad esencial que es responder adecuadamente a las necesidades de personas y familias. Ahora comenzaremos las reuniones de formación, de organización y de oración. También nos disponemos a preparar la Asamblea Parroquial, y a hacer nuestra programación para el curso que empezamos.
La Junta de Cofradías inicia también su actividad ordinaria haciendo lo posible para que los miembros de las distintas directivas de las Cofradías participen en el Encuentro Diocesano de Hermandades y Cofradías, que tendrá lugar el día 18 de octubre en Jaraíz de la Vera. También se disponen a preparar la Asamblea Parroquial. Comienzan también a reunirse los animadores de los cuatro grupos de formación de cofrades que existen en la parroquia.

Evangelio del domingo Mateo 22, 1-14


Jesús conocía muy bien la vida dura y monótona de los campesinos. Sabía cómo esperaban la llegada del sábado para «liberarse» del trabajo. Los veía disfrutar en las fiestas y en las bodas. ¿Qué experiencia podía haber más gozosa para aquellas gentes que ser invitados a un banquete y poder sentarse a la mesa con los vecinos a compartir una fiesta?

Movido por su experiencia de Dios, Jesús comenzó a hablarles de una manera sorprendente. La vida no es sólo esta vida de trabajos y preocupaciones, penas y sinsabores. Dios está preparando una fiesta final para todos sus hijos e hijas. A todos los quiere ver sentados junto a él, en torno a una misma mesa, disfrutando para siempre de una vida plenamente dichosa.

Jesús no se contentaba sólo con hablar así de Dios. Él mismo invitaba a todos a su mesa y comía incluso con pecadores e indeseables. Quería ser para todos la gran invitación de Dios a la fiesta final. Los quería ver recibiendo con gozo la invitación y creando entre todos un clima más amistoso y fraterno que los preparara adecuadamente para la fiesta final.¿Qué ha sido de esta invitación?, ¿quién la anuncia?, ¿quién la escucha?, ¿dónde se puede tener noticias de esta fiesta?

El Big Bang y Dios Creador

Katarina Pajchel es una monja astrofísica que trabaja en un proyecto científico para recrear el Big Bang, esa explosión en la que los científicos ven el origen del universo. En este proyecto trabajan más de mil investigadores de 27 países. ¿Cómo vive esta mujer esta relación tan estrecha entre ciencia y fe?

“Mi interés por la ciencia llegó primero. El plantearme la vida como religiosa, apareció al tiempo que decidía el tipo de estudios universitarios. Me pregunté si mis estudios en Física podrían ser de utilidad a la Iglesia y a los seres humanos. Podía haber elegido estudiar teología o haber trabajado en el campo humanitario. Sin embargo decidí estudiar la Naturaleza, que es tan importante para la Iglesia como para la Cultura”.

Hay muchos científicos que son personas de fe; ¿es posible esto? Porque parece que la fe y la ciencia son cosas opuestas. “Hay mucho parecido entre la Física y la Fe. Las dos son una búsqueda. Ambas intentan explicar el cómo de las cosas. No puedo decir que en la Física haya encontrado la prueba de la existencia de Dios; pero la organización que uno encuentra en la Naturaleza y su belleza, viene a consolidar la idea que tengo de Dios y mi relación con Él”.

¿Podría imaginarse un avance científico que fuera la prueba de que Dios no existe? “No. Creo que mi primera reacción sería revisar los fundamentos de mi fe. Si usamos a Dios para explicar las preguntas científicas que quedan por contestar, esto no funciona. Lo importante en la fe no son los datos científicos, sino las conclusiones que se pueden extraer de ellos. Como dice S. Agustín, lo que puede ser entendido de manera natural, no debe ser objeto de creencia, sino de entendimiento”.

¿Qué es el gran colisionador de hadrones? “Es la máquina más grande y sofisticada que ha diseñado la humanidad. Pretende hacer chocar frontalmente a velocidad de la luz partículas subatómicas masivas. Se ha proyectado para conocer la constitución de la materia. Esta máquina podría explicar aspectos importantes del modelo estándar del Big Bang”. (Extractado de Vida Nueva nº 2629)

Acuerdos del Consejo Pastoral

Ayer jueves se reunió el Consejo de Pastoral de la Parroquia, para hacer balance y evaluar todo lo programado para la despedida de José Luis. También para hacer la programación del curso. En la primera parte del curso hay dos momentos claves que son la Asamblea Parroquial y la Fiesta de Navidad de todos los grupos. Los objetivos que el Consejo propone para este año son:

1.- Seguir dando pasos para que la Iniciación Cristiana de los más pequeños sea un proceso continuado que culmine en una madurez de la fe.

2.- Promover una mayor participación de los fieles laicos en la vida y misión de la Iglesia.

3.- Ayudar a las familias en su tarea de ser trasmisoras de la fe.

La asamblea es la que propone las acciones más convenientes para lograr los objetivos que nos marcamos. También es la asamblea la que decide qué proyecto de solidaridad nos va a comprometer durante todo el año. Igualmente es la asamblea la que decide el tema de las jornadas de formación que organiza la Parroquia.
La asamblea se celebrará el día 24 de octubre, viernes, a las 20,30h. en el Inter. Los grupos de la parroquia tendrán que hacer un trabajo previo de reflexión y aportaciones.

No defraudar a Dios (Mateo 21, 33-43)


El reino de Dios no es de la Iglesia. No pertenece a la Jerarquía. No es propiedad de los teólogos, ni de los obispos, ni de los sacerdotes. Nadie se ha de sentir propietario de su verdad ni de su espíritu. El reino de Dios está en «el pueblo que produce sus frutos» de justicia, compasión y defensa de los débiles.

En la «viña de Dios» no hay sitio para quienes no aportan frutos. En el proyecto del reino de Dios, no pueden seguir ocupando un lugar «labradores» indignos que no reconozcan el señorío de su Hijo, porque se sienten propietarios, señores y amos del pueblo de Dios.

La parábola nos habla hoy a nosotros. Dios no bendice un cristianismo estéril del que no recibe los frutos que espera. No puede ser que los sacerdotes se sientan dueños de la «viña del Señor» y que, entre todos, echemos al Hijo «fuera», ahogando su Espíritu. Si la Iglesia no responde a las esperanzas que ha puesto en ella su Señor, Dios abrirá su acción a nuevos caminos, nuevos pueblos que produzcan frutos.

El curso va iniciando poco a poco

La semana pasada tuvo lugar la reunión para los padres que vayan a bautizar a sus hijos en el mes de octubre. En septiembre se bautizaron 6 niñas y 1 niño; en octubre se bautizarán 6 niños y 5 niñas. También ha habido una reunión de la Junta de Cofradías para empezar a programar el curso: se han pedido las fechas previstas de sus asambleas. También han comenzado ya a reunirse los grupos de jóvenes que se preparan para la Confirmación, y que ya llevan un año de preparación. También han iniciado ya sus reuniones habituales el grupo de matrimonios de la parroquia: están empezando a preparar la fiesta de Navidad. El jueves se reúne el Consejo de Pastoral de la Parroquia, para programar el curso: la asamblea parroquial y la fiesta de Navidad. Poco a poco todos nos vamos a ir poniendo en marcha.

MIEDO A LA RELIGIÓN (Mt. 21,28-32)

Practicar una religión, orar o celebrar la propia fe se ve a menudo como un comportamiento desfasado, impropio de una persona progresista. Precisamente, poner en práctica lo que decimos y creemos es esencial para un cristiano.

El mensaje de la parábola de Jesús, es claro: ante Dios, lo importante no es «hablar» sino «hacer». Para cumplir la voluntad del Padre del cielo, lo decisivo no son las palabras, promesas y rezos, sino los hechos y la vida cotidiana. Jesús critica precisamente la postura ambigua de quienes dicen «sí» a Dios con la boca para luego decirle «no» con el comportamiento de cada día.
Son bastantes los cristianos que se instalan cómodamente en su fe sin que su vida apenas se vea afectada lo más mínimo por su relación con Dios. Su fe es un añadido, un complemento de lujo o una nostalgia que se conserva todavía de los años de la infancia. Pero no algo nuclear que anima su vivir diario. La fe queda convertida en una costumbre, un tiempo de paz y serenidad semanal, o en una prudente medida de seguridad para ese futuro que tal vez exista después de la muerte.
Todos hemos de preguntarnos con sinceridad qué significa realmente Dios en nuestro diario vivir.

Dios rompe nuestros esquemas Domingo 25 TO

Los cristianos no terminamos de creer en el Dios increíblemente bueno del que habla Jesús. Los predicadores no acertamos a presentarlo con convicción. Nosotros seguimos con nuestras ideas acerca de Dios.

El mensaje de Jesús rompe todos nuestros esquemas. El dueño de la viña no se fija en el esfuerzo y trabajo que han realizado los diversos grupos de obreros sino en lo que necesitan para vivir. Así es Dios, dice Jesús.
Aunque a nosotros nos sorprenda, Dios no está mirando nuestros méritos sino nuestras necesidades. Por eso, Dios increíblemente bueno, nos regala incluso lo que no nos merecemos. Apliquemos esto a nuestra manera de tratar a las personas.
¿Tratamos a los demás por los méritos que han hecho, o por lo que necesitan? ¿Cómo tratan unos padres a su hijo pequeño?

En Roma con el Obispo

Este grupo de seminaristas, sacerdotes y diáconos, junto a D. Amadeo en el viaje a Roma que se ha organizado desde el Seminario. En la foto publicada por la Hoja Diocesana, se puede reconocer a Jesús, seminarista de Guareña, que ha participado en la misma. También podemos ver a Ismael. Ahora es diácono, pero el día 11 de octubre será ordenado sacerdote y después ofrecerá su cuidado y atención pastoral a esta comunidad parroquial de Guareña, y también a las parroquias de Manchita y Cristina. Se trata del que aparece completamente en la izquierda de la foto.



Ayuda a los países pobres

Una pregunta que suele hacerse la gente cuando se le pide colaborar en una ayuda a los países pobres, en una ayuda al desarrollo, es si esa ayuda va a llegar realmente a su destino, a las personas que lo necesitan. Es muy conveniente que procuremos colaborar con asociaciones o instituciones que nos ofrezcan confianza y garantía, es importante saber que la ayuda llega.
Pero tan importante o más es saber si esa ayuda es eficaz, si realmente mejora la vida de las personas que lo necesitan. Muchas veces el dinero de la ayuda al desarrollo que envían los gobiernos o instituciones, sirve como moneda de cambio para obtener ventajas comerciales para las empresas de los países ricos que la ofrecen; a veces el dinero de la ayuda al desarrollo se utiliza para comprar vehículos militares o incluso armamento; a veces esa ayuda es en especie, como semillas transgénicas que luego empobrecen la tierra y hacen depender a esos campesinos de la multinacional que las vende; a veces se usa en construir, por ejemplo un gran mercado en la capital, mientras los campesinos no tienen agua para regar sus cultivos; a veces se usan para realizar obras faraónicas que después va a ser muy dificil mantener.
Esto sucede porque al elaborar los programas de ayuda al desarrollo no se conocen o no se tienen en cuenta las necesidades, ni los puntos de vista de las personas que tendrían que ser beneficiarias de estas ayudas. Se dialoga con instituciones intermedias que tienen otra visión de la realidad y de las necesidades. A veces las instituciones internacionales como el Banco Mundial o el Fondo Monetario Internacional imponen condiciones a los gobiernos de estos paises empobrecidos, a cambio de recibir estas ayudas, condiciones para ajustar su economía como ahorrar en gastos sociales.

Fiesta del Cristo: Exaltación de la Cruz


LA EXALTACIÓN DEL AMOR
Celebramos los cristianos una fiesta extraña y desconcertante: la «exaltación de la Cruz» en medio de una sociedad que sólo parece exaltar el placer y el bienestar. ¿No es esto ensalzar el dolor, glorificar el sufrimiento y la humillación, ir contra la alegría de la vida?
Sin embargo, cuando un creyente mira al Crucificado sólo descubre amor inmenso de Dios que ha querido compartir nuestra vida y nuestra muerte. La Cruz nos revela el amor increíble de Dios.
Si Dios sufre en la cruz, no es porque ama el sufrimiento sino porque no lo quiere para ninguno de nosotros. Si muere en la cruz, no es porque menosprecia la felicidad, sino porque la quiere y la busca para todos, sobre todo para los más olvidados y humillados. Si Dios agoniza en la cruz, no es porque desprecia la vida, sino porque la ama tanto que sólo busca que todos la disfruten un día en plenitud.Por eso, la Cruz de Cristo la entienden mejor que nadie los crucificados: los que sufren impotentes la humillación, el desprecio y la injusticia, o los que viven necesitados de amor, alegría y vida.

Preparando la despedida de José Luis

Como ya sabéis, el Sr. Obispo traslada a José Luis a Orellana la Vieja. Antes de que se vaya queremos agradecer su presencia entre nosotros y decirle adiós. Por eso, la Parroquia ha querido preparar una misa de acción de gracias el día 27 de septiembre, sábado a las 21,00h. en Santa María. Al salir, en el atrio, todos podremos tener unas palabras con él, mientras tomamos un refresco y unos dulces. El Consejo de Pastoral invita a todo el que quiera participar en este acto. Queremos agradecerle su presencia entre nosotros con un detalle, un regalo; todavía no hemos decidido qué será. Y queremos también acompañarle en su presentación en Orellana, el día 28 de septiembre, domingo. Por eso hemos puesto un autobus; quien quiera ir a su presentación, puede apuntarse en el despacho parroquial.

Domingo 7 agosto 2008

Allí estoy yo en medio de ellos ( Mt 18, 15-20)
Hay quienes piensan que la fe es un asunto puramente personal que cada uno ha de resolver en lo íntimo de su conciencia, y creen que pueden alimentar su fe sin relación con ninguna comunidad creyente.
La fe no es sólo una experiencia que se vive individualmente ni un proceso interior que se alimenta en la intimidad del propio corazón; el verdadero creyente alimenta su fe en el seno de una comunidad compartiendo con otros hombres y mujeres la misma esperanza en Jesucristo.
Las comunidades concretas que cada uno conocemos no son como quisiéramos. Las celebraciones litúrgicas nos pueden resultar a veces aburridas y hasta penosas. Es fácil entonces la tentación de distanciarnos poco a poco.
Pero puede ser también el momento de creer y vivir con realismo y humildad la presencia de Cristo en medio de los creyentes. Nuestra mediocridad no impide que se cumplan sus palabras: "Donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos". En medio de esa modesta asamblea de hombres y mujeres agitados por deseos, conflictos y esperanzas tan diferentes, está El.

¿Quién soy yo para vosotros?



Domingo XXI Tiempo Ordinario. 24 agosto.
¿Quién decís que soy yo? Esta pregunta de Jesús se dirige también a nosotros. Solemos responder pronunciando fórmulas aprendidas desde niños. Son frases aprendidas más que vividas. Vivimos como miembros de una religión, pero no somos discípulos de Jesús. Afirmar que Jesús es el Hijo de Dios, el Salvador, puede darnos seguridad para pensar que eso es ser cristiano; pero no conocemos a Jesús; no tenemos la experiencia que Él sea el centro, el motivo de nuestra vida. Hoy esta pregunta nos hace Jesús a cada uno de nosotros: ¿quién soy yo para ti? Sin echar mano de una respuesta aprendida, mira cuál es tu experiencia, qué significa realmente la persona de Jesús en tu vida.

PIÑONATE PARA TODOS

La Cofradía de la Santa Cruz prepara ya las fiestas patronales del Cristo de las Aguas. Las personas que nos visitan en las ferias de agosto, y quieran anticiparse a los dulces artesanales típicos ya de las fiestas del Cristo, tienen la oportunidad de adquirirlos en agosto, porque ya se están preparando. Aquí vemos a los miembros de la Cofradía, preparando los ricos piñonates caseros. Miren el resultado, aquí están los primeros:

Domingo 10 agosto 2008

A LA IGLESIA LE HA ENTRADO MIEDO Mt 14, 22-23

Jesús enseña a sus discípulos a enfrentarse a dificultades: liberarse de sus «miedos» y de su «poca fe». Los discípulos están solos. Su barca está «muy lejos de tierra», a mucha distancia de él, y un «viento contrario» les impide volver. La «noche», la «fuerza del viento» y el peligro de «hundirse en las aguas».
Esta puede ser la situación que viven muchos cristianos: se sienten amenazados desde fuera, por el rechazo de buena parte de la sociedad, y tentados desde dentro, por el miedo y la poca fe.

Entonces, «se les acerca Jesús andando sobre el agua», pero los discípulos son incapaces de reconocerlo. El miedo les hace ver en él «un fantasma».
Los miedos son el mayor obstáculo para conocer, amar y seguir a Jesús como «Hijo de Dios».
Jesús les dice: «Ánimo, soy yo, no tengáis miedo». Quiere trasmitirles su fuerza, su seguridad y su confianza absoluta en el Padre. Pedro es el primero en reaccionar. Camina seguro sobre las aguas, luego «le entra miedo»; va confiado hacia Jesús, luego olvida su Palabra, siente la fuerza del viento y comienza a «hundirse».

En la Iglesia de Jesús ha entrado el miedo y no sabemos cómo liberarnos de él. Tenemos miedo al desprestigio, la pérdida de poder y el rechazo de la sociedad. Nos tenemos miedo unos a otros: la jerarquía endurece su lenguaje, los teólogos pierden libertad, los pastores prefieren no correr riesgos, los fieles miran con temor el futuro. En el fondo de estos miedos hay poca fe en él, resistencia a seguir sus pasos, a fiarnos de su palabra.

Saber acompañar

En esta fiesta de la Asunción de María, descubrimos uno de los rasgos más característicos del amor cristiano, se trata de saber acudir junto a quien puede estar necesitando nuestra presencia.
Ese es el primer gesto de María después de aceptar la misión de ser madre del Salvador. Ponerse en camino y marchar aprisa junto a otra mujer que necesita en estos momentos su cercanía.

Hay una manera de amar que debemos recuperar en nuestros días y que consiste en “acompañar” a quien sufre.

Esta sociedad, parece hecha sólo para los fuertes, los agraciados, los jóvenes, los sanos y los que son capaces de gozar y disfrutar de la vida. Reunimos a los niños en las guarderías, instalamos a los enfermos en las clínicas y hospitales, guardamos a nuestros ancianos en asilos y residencias, encerramos a los delincuentes en las cárceles y ponemos a los drogadictos bajo vigilancia.

Así, todo nos parece que está en orden. Cada uno recibirá allí la atención que necesita, y los demás nos podremos dedicar con más tranquilidad a trabajar y disfrutar de la vida sin ser molestados.

Entonces procuramos rodearnos de personas simpáticas y sin problemas que no pongan en peligro nuestro bienestar, convertimos la amistad y el amor en un intercambio mutuo de favores, y logramos vivir «bastante satisfechos».

Por eso muchos, aun habiendo logrado un nivel elevado de bienestar y tranquilidad, tienen la impresión de que viven sin vivir y que la vida se les escapa aburridamente de entre las manos.
Ofrecer nuestra amistad, estar cerca de los que sufren, tener paciencia con los que no pueden, alegrar a los que están junto a nosotros. Estos gestos de amor que nos hacen cargar con el peso que tiene que soportar el hermano, libera de la soledad, da alegría.

Domingo 3 agosto 08

DADLES VOSOTROS DE COMER
Jesús no vive de espaldas a la gente, encerrado en sus ocupaciones religiosas, e indiferente al dolor de aquel pueblo. «Ve el gentío, le da lástima y cura a los enfermos». Su experiencia de Dios le hace vivir aliviando el sufrimiento de aquellas pobres gentes. Así ha de vivir la Iglesia que quiera hacer presente a Jesús en el mundo de hoy.

Los discípulos le dicen: «Es muy tarde; lo mejor es “despedir” a la gente y que cada uno se “compre” algo de comer». No han aprendido nada de Jesús, se desentienden. Jesús les replica: «Dadles vosotros de comer». Dios quiere que todos sus hijos e hijas tengan pan, también quienes no lo pueden comprar.

Entre la gente sólo hay cinco panes y dos peces. Para Jesús es suficiente: si compartimos lo poco que tenemos, se puede saciar el hambre de todos; incluso, pueden «sobrar» doce cestos de pan. Esta es su alternativa. Una sociedad más humana, capaz de compartir su pan con los hambrientos, tendrá recursos suficientes para todos.